Tenía unos 10 años cuando salió la película Harry Potter y la piedra filosofal, y jamás pensé que dicha película me afectaría tanto psicológicamente… pues después de verla, pensé que a mi undécimo cumpleaños recibiría la famosa carta en la que sería aceptado, eso sí, como muggle, hijo de padres “no mágicos”, en la escuela Hogwarts de magia y hechicería.
La
película me marcó tanto, que empecé a creerme mago, y es que con esa fantástica
banda sonora, esa trama y esa historia tan mágica, como para no, a esa temprana
edad, creérselo todo.
La
verdad es que el director Chris Columbus realizó un trabajo perfecto para mi
parecer, eso sí, sin olvidarnos de la gran artífice escritora y creadora del
relato J.K. Rowling.


